Tiráte un cable a tierra!!!
The Musical Box
Un lugar donde caben música, imagenes, desvaríos y hasta poemas!
viernes 2 de marzo de 2012
Cadaver Exquisito
El tiempo me ha enseñado a mirar...
A veces me ha enseñado a callar...
Dónde estabas cuando pasó lo que pasó?
Hablándote al espejo sola...
Es tanta la tristeza y es tan ruin...
Que celebro la experiencia feliz...
La estupidez del mundo nunca pudo y nunca podrá...
Arrebatar la sensualidad...
lunes 27 de febrero de 2012
Yo
Quizá muchos de ustedes lo saben. Soy una persona complicada. Es complicado tener tantas cosas en la cabeza y no saber como soltarlas todas sin que parezcas un desquiciado. También muchas de las personas que pululan por aquí sabrán que soy una persona que piensa mucho. Que no sabe decir muy bien la cosas a la primera, y que probablemente se enreda demasiado cuando quiere decir algo demasiado simple como un, "realmente me importas," o un simple "me importas," aunque a las pocas personas que he querido decir eso, creo que saben que me refiero precisamente a ESO.
Mi vida transcurre a veces demasiado rápido, cuando me doy cuenta ya es fin de semana y no hago nada, o mejor dicho, trabajo mucho en algunos aspectos, es jodido no poder hacer planes, y quedarte siempre con las ganas de dormir toda una tarde, cosa que hacía mucho en tiempos pasados.
Ya no soy la misma persona de hace un año, y se que en un año no seré la misma persona que ahora. Solo se que probablemente siga teniendo los mismos problemas, las mismas inquietudes y sea todo igual que antes.
Me muero por coger el teléfono y llamarte. Pero no lo haré. (Todo un post irrelevante para decir esto último.)
Mi vida transcurre a veces demasiado rápido, cuando me doy cuenta ya es fin de semana y no hago nada, o mejor dicho, trabajo mucho en algunos aspectos, es jodido no poder hacer planes, y quedarte siempre con las ganas de dormir toda una tarde, cosa que hacía mucho en tiempos pasados.
Ya no soy la misma persona de hace un año, y se que en un año no seré la misma persona que ahora. Solo se que probablemente siga teniendo los mismos problemas, las mismas inquietudes y sea todo igual que antes.
Me muero por coger el teléfono y llamarte. Pero no lo haré. (Todo un post irrelevante para decir esto último.)
Habemus crisis
El ser humano. Esa especie tan cancerigena para el mundo en general, para la madre naturaleza, la pacha mama, para el dios Inti y demas formas de llamarlo. Ese ser humano dice que ha entrado en una crisis profunda. Que ya no hay para comer, que los paises pobres son cada vez mas pobres y los paises ricos ahora comienzan a tener ligeros coqueteos con "la pobreza," que es asi como llaman a un sin numero de factores que una persona pobre ya quisiera siquiera soñar con tener.
Ese ser humano ahora se queja de que ya no puede tener los mismos prestamos que en antaño. Ya no puede comprarse el coche del año que tanto quería, ahora se tiene que conformar con un coche usado, por el mismo, pero que ya no es nuevo. Ese ser humano se queja de no poder vacacionar mas a esos paises donde por unos miseros centimos (al menos para él) podía tener a una legión de niños bailando para él, ese ser humano es el que ahora se llama, en crisis.
Lo que tenemos ahora mismo a nivel mundial no es tanto una crisis financiera, sino también una crisis Humana.
lunes 20 de febrero de 2012
Cat 1
Aún recuerdo cuando te conocí.
Mentiría si digo que recuerdo lo que llevabas puesto. Pero si recuerdo como llegue allí, y como evitaste saludarme, o como al menos creí que evitabas hacerlo. Ya lo se, había mucha gente.
Desde aquel día hasta el día de hoy, han pasado miles de locuras, miles de besos, miles de te quiero, miles de te todo, miles de gusanitos, "poquetes", de lágrimas, de risas, de besos y de golpes duros contra la vida y demás cosas que solo se que algún día recordaré con total nostalgia por esos días que se fueron.
Desde aquel día hasta el día de hoy, han pasado miles de kilómetros de distancia, miles de kilómetros recorridos para vernos el uno al otro, muchas veces colándonos en el cercanías, porque, aunque a mi no me gustaba, en un momento lo tuve que hacer. Era eso, o no verte.
Recuerdo con mucho cariño ese concierto bendito, que aunque no era de la música más bendita que nuestros oídos puedan escuchar al menos nos "daban el power," y esa noche, aunque no fuiste mía, te miré a los ojos por primera vez, y luego de perderte de vista, fui donde mi primo a "llorarle de rabia" (obviamente no hubieron lágrimas) porque no estabas allí. El me dijo que me calmara, que si no valía la pena, ya fue. Y después de vagar, solo, por aquellas calles con lluvia intermitente esperando a que mi transporte me llevara a casa, te vi de nuevo, pero te ignoré. Pensé para mis adentros que era bueno ser un poco adicto a la música, ya que llevaba puesto los audífonos, y me "hice el loco." Tu, decepcionada, me pensaste uno más del montón, y probablemente, 5 años después, te de la razón en cierta medida.
Viajes van, viajes vienen, y un día desaparecí, en ese ascensor, alzando la mano y no creyendo que esa era la última imagen viva que tengo de ti. Lo siento, quizá me equivoqué, quizá tome la decisión más fácil, y fui cobarde, lo fui. Y te acusé muchas noches, y mire al cielo buscando una estrella, una señal, un punto donde encontrar mi equilibrio, y no lo encontré. Quisiera decirte personalmente que lo siento, que soy un imbécil que no aprende de sus errores, que comete los mismos y que luego se arrepiente en el alma. Pero no puedo, te dejé partir, así como tu ese día me dejaste partir.
Quizá no te guste que te escriba una carta así por este medio tan público, pero quizá, mucha gente que lea esto, o más bien tendría que decir la poca gente que lo haga, no sabrá ni quien eres tú, ni quien soy yo. Pero quizá, de algún modo, se sentirán identificados con una historia que quizá no es espectacular, que quizá no tiene nada de única, pero que viví y que de por sí, eso ya lo hace especial. Quisiera poder volver el tiempo atrás, y enredarme en esas sabanas en la que nos enredábamos muchas veces, pero ya no hay enredo, más bien desenredo.
No se de verdad, si uno de estos días leas esta carta, que te hice sin ningún propósito, que es como una catarsis, es como un deja vu, como algo que, al final, tuve que hacer.
Extraño las horas perdidas, mis enojos constantes porque no pudiste coger el tren a la hora pactada, las veces que no decíamos nada en esos trenes, esos trenes como testigos de esos silencios que nunca creo que fueron incómodos, y me arrepiento, de nunca haber grabado más cosas. Impactaste en mi vida, no se si tanto como yo impacté en la tuya, pero si algún día me preguntan quien eras tú, quizá no tenga más calificativos para ti que los mejores de este mundo, y no por echarme la culpa de todo, porque tu también tuviste tu culpa, y bastante, sino más bien, porque yo no fui lo suficientemente valiente como para decirte todo este tiempo que si te quería, pero que me sentía herido, en mi estúpido orgullo.
Quizá ya destripé demasiado mi vida, quizá y solo quizá, ya me destapé como nunca me había destapado, pero también se, que ya es tarde.
Muchas gracias, por todo. Muchas gracias por mis sonrisas, muchas gracias por tus preocupaciones, por tu cariño, por tu amor, no caeré en los clichés de siempre. Solo sé, que si vuelvo a verte, sería para no dejarte partir jamás. Porque mis razones tengo. Porque, aunque soy idiota, aún te sigo queriendo.
Para ti. Dichosa N.
Mentiría si digo que recuerdo lo que llevabas puesto. Pero si recuerdo como llegue allí, y como evitaste saludarme, o como al menos creí que evitabas hacerlo. Ya lo se, había mucha gente.
Desde aquel día hasta el día de hoy, han pasado miles de locuras, miles de besos, miles de te quiero, miles de te todo, miles de gusanitos, "poquetes", de lágrimas, de risas, de besos y de golpes duros contra la vida y demás cosas que solo se que algún día recordaré con total nostalgia por esos días que se fueron.
Desde aquel día hasta el día de hoy, han pasado miles de kilómetros de distancia, miles de kilómetros recorridos para vernos el uno al otro, muchas veces colándonos en el cercanías, porque, aunque a mi no me gustaba, en un momento lo tuve que hacer. Era eso, o no verte.
Recuerdo con mucho cariño ese concierto bendito, que aunque no era de la música más bendita que nuestros oídos puedan escuchar al menos nos "daban el power," y esa noche, aunque no fuiste mía, te miré a los ojos por primera vez, y luego de perderte de vista, fui donde mi primo a "llorarle de rabia" (obviamente no hubieron lágrimas) porque no estabas allí. El me dijo que me calmara, que si no valía la pena, ya fue. Y después de vagar, solo, por aquellas calles con lluvia intermitente esperando a que mi transporte me llevara a casa, te vi de nuevo, pero te ignoré. Pensé para mis adentros que era bueno ser un poco adicto a la música, ya que llevaba puesto los audífonos, y me "hice el loco." Tu, decepcionada, me pensaste uno más del montón, y probablemente, 5 años después, te de la razón en cierta medida.
Viajes van, viajes vienen, y un día desaparecí, en ese ascensor, alzando la mano y no creyendo que esa era la última imagen viva que tengo de ti. Lo siento, quizá me equivoqué, quizá tome la decisión más fácil, y fui cobarde, lo fui. Y te acusé muchas noches, y mire al cielo buscando una estrella, una señal, un punto donde encontrar mi equilibrio, y no lo encontré. Quisiera decirte personalmente que lo siento, que soy un imbécil que no aprende de sus errores, que comete los mismos y que luego se arrepiente en el alma. Pero no puedo, te dejé partir, así como tu ese día me dejaste partir.
Quizá no te guste que te escriba una carta así por este medio tan público, pero quizá, mucha gente que lea esto, o más bien tendría que decir la poca gente que lo haga, no sabrá ni quien eres tú, ni quien soy yo. Pero quizá, de algún modo, se sentirán identificados con una historia que quizá no es espectacular, que quizá no tiene nada de única, pero que viví y que de por sí, eso ya lo hace especial. Quisiera poder volver el tiempo atrás, y enredarme en esas sabanas en la que nos enredábamos muchas veces, pero ya no hay enredo, más bien desenredo.
No se de verdad, si uno de estos días leas esta carta, que te hice sin ningún propósito, que es como una catarsis, es como un deja vu, como algo que, al final, tuve que hacer.
Extraño las horas perdidas, mis enojos constantes porque no pudiste coger el tren a la hora pactada, las veces que no decíamos nada en esos trenes, esos trenes como testigos de esos silencios que nunca creo que fueron incómodos, y me arrepiento, de nunca haber grabado más cosas. Impactaste en mi vida, no se si tanto como yo impacté en la tuya, pero si algún día me preguntan quien eras tú, quizá no tenga más calificativos para ti que los mejores de este mundo, y no por echarme la culpa de todo, porque tu también tuviste tu culpa, y bastante, sino más bien, porque yo no fui lo suficientemente valiente como para decirte todo este tiempo que si te quería, pero que me sentía herido, en mi estúpido orgullo.
Quizá ya destripé demasiado mi vida, quizá y solo quizá, ya me destapé como nunca me había destapado, pero también se, que ya es tarde.
Muchas gracias, por todo. Muchas gracias por mis sonrisas, muchas gracias por tus preocupaciones, por tu cariño, por tu amor, no caeré en los clichés de siempre. Solo sé, que si vuelvo a verte, sería para no dejarte partir jamás. Porque mis razones tengo. Porque, aunque soy idiota, aún te sigo queriendo.
Para ti. Dichosa N.
lunes 26 de diciembre de 2011
Todo sucede por algo?
Realmente?
¿O es solo una disculpa para todas las burradas que la gente comete?
Me pregunto cada vez que voy andando por las calles limeñas si algún día conoceremos la verdad de todo. Por que hay que ser sinceros, vivimos en una burbuja, vivimos en un mundo que esta lleno de constantes mentiras por todos lados, bombardeandonos más que cualquier publicidad viral.
Hay cosas que cambian la vida de una persona, muchas veces es por la llegada de otra persona con intereses similares pero tampoco iguales, porque luego no se soportan. Y luego de la llegada de esa otra persona, quizá y debido al "amor" se procrea otra persona. Dicen algunas personas que esa es la cúspide del ser humano. El traer a otro ser humano a esta vida, cuidarlo, protegerlo y dejarlo ser. Para luego saber que tu ciclo se ha cumplido y que ya solo te queda esperar, por aquello inevitablemente inevitable.
Hay cosas completamente prescindibles que nos parecen imprescindibles, pero llegado el momento, solo son eso, cosas, experiencias, sentimientos que simplemente se congelan, se van, se esfuman, se pierden, se adormecen en muchos casos. Suele ser el amor uno de los sentimientos más complejos que el ser humano puede tener, y que muchas veces lo único que trae consigo son desgracias, lágrimas, dolor, para luego desencadenar en el desamor, esa parte, horrible.
Yo he querido intensamente, y sigo queriendo intensamente, y no me arrepiento de nada de eso. Quiero a una persona que no esta físicamente conmigo, la quiero y la extraño. Pero no la tengo, no la puedo oler, no la puedo tocar, solo me queda recordar cosas que en un momento hicimos, con mucho cariño, con mucho amor. Y poco a poco todo se va, todo cambia, todo evoluciona, se transforma. Y estoy yo aquí preguntándome si mis problemas son realmente problemas o son tonterías de un chico de 25 años. Creo que va ganando lo último.
Yo alguna vez prometí no volver a enamorarme de nadie, prometí ser de las personas más frías del universo, porque el mundo es una mierda y hay que saber que el amor solo contribuye a que el mundo sea, aún, más mierda que nunca, pero heme aquí como siempre. Escribiendo cosas sin sentido para alguien que quizá no las lea, y quizá, esa sea mi terapia, mi desfogue, mis ganas locas de que me escuche sin escucharme, de que me ame sin amarme ni quererme. Pero hay cosas que no cambian.
Estoy cansado de interpretar, de no interpretar, de ser una especie de actor en mi propia vida, quizá no la vivo auténticamente, quizá soy uno más que no debería hacerse esas preguntas. Quizá mi sueño de hacer algo por este mundo sea solo eso, un sueño. Quizá no sea lo suficientemente especial para cambiar algo por pequeño que sea. Al menos de momento llevo cambiando mi vida. Para bien.
Y cuando el sol choca contra mi rostro y siento ese calor, no se como reaccionar, si reír o llorar, si alegrarme o entristecerme. Solo se que tengo ponerme las gafas color oscuro porque el sol me jode de sobremanera. Son cosas tragicomicas, cosas que no tienen sentido, pero que sin embargo las escribo, porque me da la gana.
Porque un año más va a terminar, y conforme pasan los años, me voy haciendo viejo, dejo de pensar como niño y tengo ocupaciones menos triviales con el pasar de los días y las horas y los minutos con sus 60 segundos. Y veo que las canciones me describen cada vez más, y siento que casi todo lo que voy pasando ya esta escrito en alguna canción, con una melodía bonita, o con una melodía normal. Y pienso que mi tiempo aún no ha llegado, que todo esto es simplemente una transición hasta que, por fin, venga "El Corte Final."
"There's a kid who had a big hallucination...
Making love to girls in magazines...
He wonders if you're sleeping with your new found faith...
Could anybody love him?
Or is it just a crazy dream?"
martes 8 de noviembre de 2011
24... 25...
Comienzan los últimos 43 minutos de mis 24 años al son del Dark Side Of The Moon, tradición que llevo a cabo desde el 2003. Aunque en esta ocasión y debido al trabajo he decidido hacer mi ritual de iniciación de año personal antes de las 12 y haciendo coincidir el final del disco con las 00 horas del 8 de noviembre. No se si a alguien le interese leer a este loco.
Tengo un problema. Mi humor varía bastante con el pasar de los años. Se torna un poco inestable, varía como el humor de un adolescente y me pregunto si a mis 25 eso es normal, o será solo una crisis. Hay cosas que uno nunca termina de entender, ni siquiera de uno mismo.
Creo que mis 25 inician igual que lo hicieron mis 24. Con un ánimo no tan enorme como lo era en años anteriores, y creo que debería de cambiar de chip. Es un poco difícil en la situación en la que me encuentro, pero ni modo. Son cosas con las que uno tiene que aprender a vivir. Cambiaré de chip lo prometo.
Este año ha estado marcado por un cambio enorme. Pasé casi 2 meses de mis 24 en España y los 10 restantes los he pasado en Perú. Luego de casi 6 años volví a mi país, lleno de esperanzas y de buenas vibras. Pero como siempre, uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Y yo perdí algo muy importante en España. La perdí.
Sonrío ocasionalmente cuando escucho un chiste, o leo algo muy gracioso de uno de los grupos de amigos donde estoy. Pero a veces siento que esa risa solo es una máscara para lo que realmente me pasa dentro. Son cosas que no puedo explicar. Quizá solo sea mi yo estúpido el que actúa. Incluso cuando llamo o escribo sin saber que lo hago y hago lo que hago porque lo hago. No tiene razón ni motivo. Si alguna vez alguien se ha sentido ofendido, o mal después de un arranque mío, ofrezco mis más sinceras disculpas. No soy yo, es tete.
Puedo resumir en pocas palabras que este año ha sido normal. Un año normal, aunque un año marcado por el inicio, solo el inicio de una "independencia económica" que viene poco a poco. También de haberme reencontrado con unos pocos amigos que quedaban por este lugar y que aún después de casi 6 años, no me habían olvidado. Gracias estimados!
Que más podría decir? Cambió mi vida porque ya no la tengo a ella, y cada día menos. Cada día se menos de ella, y aunque tengo que confesar que yo tampoco le escribo, ella tampoco lo hace. Era inevitable? Es inevitable? Se puede remediar? Solo me queda su sonrisa inolvidable y su "vamos a caminar por el retiro, que hoy en Madrid hace rico frío." Y heme aquí extrañando el rico frío madrileño pero más extraño su calor corporal en mi cama cuando en Madrid hacía rico frío y nosotros mirábamos por la persiana como el cristal se empañaba debido a la calefacción. Aquellas épocas que espero que algún día vuelvan. De verdad.
Miro atrás y me gustaría cambiar muchas cosas, pero también quiero mirar adelante y decir que haré lo que quiera, cuando quiera y como quiera. No en plan rebelde, sino en plan, mi vida tendrá el destino que YO elija.
Las 00. Adios 24. Bienvenidos 25.
Pd. Yo quiero que seas feliz. Pero yo sería aún más feliz, si fueras feliz a mi lado.
Tengo un problema. Mi humor varía bastante con el pasar de los años. Se torna un poco inestable, varía como el humor de un adolescente y me pregunto si a mis 25 eso es normal, o será solo una crisis. Hay cosas que uno nunca termina de entender, ni siquiera de uno mismo.
Creo que mis 25 inician igual que lo hicieron mis 24. Con un ánimo no tan enorme como lo era en años anteriores, y creo que debería de cambiar de chip. Es un poco difícil en la situación en la que me encuentro, pero ni modo. Son cosas con las que uno tiene que aprender a vivir. Cambiaré de chip lo prometo.
Este año ha estado marcado por un cambio enorme. Pasé casi 2 meses de mis 24 en España y los 10 restantes los he pasado en Perú. Luego de casi 6 años volví a mi país, lleno de esperanzas y de buenas vibras. Pero como siempre, uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Y yo perdí algo muy importante en España. La perdí.
Sonrío ocasionalmente cuando escucho un chiste, o leo algo muy gracioso de uno de los grupos de amigos donde estoy. Pero a veces siento que esa risa solo es una máscara para lo que realmente me pasa dentro. Son cosas que no puedo explicar. Quizá solo sea mi yo estúpido el que actúa. Incluso cuando llamo o escribo sin saber que lo hago y hago lo que hago porque lo hago. No tiene razón ni motivo. Si alguna vez alguien se ha sentido ofendido, o mal después de un arranque mío, ofrezco mis más sinceras disculpas. No soy yo, es tete.
Puedo resumir en pocas palabras que este año ha sido normal. Un año normal, aunque un año marcado por el inicio, solo el inicio de una "independencia económica" que viene poco a poco. También de haberme reencontrado con unos pocos amigos que quedaban por este lugar y que aún después de casi 6 años, no me habían olvidado. Gracias estimados!
Que más podría decir? Cambió mi vida porque ya no la tengo a ella, y cada día menos. Cada día se menos de ella, y aunque tengo que confesar que yo tampoco le escribo, ella tampoco lo hace. Era inevitable? Es inevitable? Se puede remediar? Solo me queda su sonrisa inolvidable y su "vamos a caminar por el retiro, que hoy en Madrid hace rico frío." Y heme aquí extrañando el rico frío madrileño pero más extraño su calor corporal en mi cama cuando en Madrid hacía rico frío y nosotros mirábamos por la persiana como el cristal se empañaba debido a la calefacción. Aquellas épocas que espero que algún día vuelvan. De verdad.
Miro atrás y me gustaría cambiar muchas cosas, pero también quiero mirar adelante y decir que haré lo que quiera, cuando quiera y como quiera. No en plan rebelde, sino en plan, mi vida tendrá el destino que YO elija.
Las 00. Adios 24. Bienvenidos 25.
Pd. Yo quiero que seas feliz. Pero yo sería aún más feliz, si fueras feliz a mi lado.
miércoles 2 de noviembre de 2011
(D)efectos
No soy escritor: No he estudiado para ello. No tengo técnicas seguras para hacerlo. No me guío por libros. No reviso una y otra vez lo que escribo. Solo escribo lo que me dice mi mente en el momento adecuado, preciso.
No soy consejero: Cuando tengo una depresión, difícilmente salgo de ella, pero nunca miro libros de autoayuda, me parecen una tontería espeluznante. Soy consciente de que todos los problemas que una persona tiene son porque esa misma persona decide tener esos problemas. Y si quiere salir, sale de ellas casi inmediatamente.
No soy un ejemplo: Fumo, a veces bebo, no me cuido con mis comidas. Sufro de olvidarme las cosas rápidamente por distracción, una distracción innata, que ya nació conmigo y que probablemente muera solo conmigo. Ahora mismo iba a decir otro elemento de porque no soy un ejemplo y lo he olvidado. Soy llorón cuando en realidad no debo llorar, y soy frío cuando debería llorar.
No tengo compañera: Es falso cuando dicen que una persona no necesita un compañero(a), en realidad si que lo necesitan. Yo no tengo compañera. Estoy medianamente solo, probablemente ahora mismo no podría tener una, y probablemente puedo decir que no quiero tenerla. Pues si la quiero tener, me muero por tenerla.
No sonrío con facilidad: Aunque hoy me he despertado optimista. Hoy he sonreído de verdad después de tiempo, sobretodo por ser Noviembre. Un mes "bonito" en mi vida que está allí todos los años. No sonrío quizá por mi dentadura, o quizá por timidez. ¿Cuál es la verdadera razón? No lo se. Sonreiré más aunque me cueste un poco, total, no me cuesta nada.
Quisiera hacer de esto una catarsis, pero no le encuentro lógica.
martes 1 de noviembre de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
